19 de septiembre, 2017
Actualidad

¿Por qué sacás fotos?

25 de noviembre, 2016

Venimos sacándole fotos a lo que se nos cruza por delante y por nuestra mente. Tomamos fotos de niños, viejos, jóvenes, de sexo, guerra, de la muerte, del nacimiento y de antes del nacimiento. Vemos millones de fotografías de indigentes, atardeceres, autos viejos, refugiados, abuelas, carteles de la calle, retratos y más retratos. Fotos movidas, de foco perfecto, blanco y negro, color, con procesos alternativos, digitales o película. Hemos investigado las mil y una formas de sacarle fotos a las marchas y eventos culturales que se repiten año a año con formato idéntico en cada país, a la religión, la cuestión étnica, la violencia, la política, el deporte y lo artístico.

Le sacamos fotos a las cosas, a la sombra de las cosas, al contorno, movimiento, color, luz, o proyección de las cosas. Generamos imágenes del amor y de todos los ¨pecados capitales¨. Somos fotógrafos ecológicos, masoquistas, preocupados, hipócritas, irrelevantes, y hasta hemos sido influencia en importantes sucesos del mundo. También fotografiamos según los ¨clichés¨ o modas del momento. Venimos documentado el paso del tiempo y de los avances tecnológicos.

Le hacemos click a la vida cada vez con más facilidad desde el punto de vista tecnológico pero a la hora de elegir un tema para fotografiar nos vemos acorralados al darnos cuenta que ya todo ha sido fotografiado. Todo. Algunas cosas levemente, otras hasta el absoluto cansancio.

En el proceso de aprendizaje de la fotografía hay varias etapas. Dentro de las primeras, está la de copiar autores. Fotógrafos de esos que han hecho que la fotografía sea lo que es hoy, esos de referencia, los que tienen libros que uno debe tener en su biblioteca, esos que inventaron técnicas que hasta hoy se usan. Nuestra mente se llena de esas imágenes, y cuando ¨vemos una foto¨ lo que en realidad sucede es que nuestro disco duro proyecta lo que hemos aprendido, pero con diferentes escenografías y otros protagonistas. Esa etapa puede durar poco tiempo o toda la vida. Lo importante es comprender qué estamos haciendo y para qué. Para cada uno de nosotros la fotografía tiene un significado diferente y eso no está ni bien ni mal. En caso de querer profundizar lo ideal es pasar a la siguiente etapa, que es encontrar la fotos que me representen. Aunque saque fotos de temas que han sacado otros, intentar por todos los medios descubrirme a través de ellas. Que no solo sean encuadres correctos, buenas y prolijas imágenes con exposiciones que correspondan. Si soy uno de esos que quiere seguir avanzando y comprendiéndome más a mi y al mundo desde mi lugar de captador de imágenes, es importante saber qué historias quiero contar y por qué. La primera pregunta que deberíamos hacernos es ¿Por qué saco fotos?. El ejercicio de reflexión seguramente me ayude a que mis trabajos también sean mejores. Podemos llegar a coincidir en la respuesta o no. Pero también es interesante, en esta época donde tantas personas sacan fotos, saber por qué lo hacen.

Como parte de esta nota se le preguntó esto a varios fotógrafos de diferentes países, trayectorias y enfoques para que compartann con nosotros su punto de vista:

Cristina De Middel (ES) – Yo hago fotos para compartir mis preguntas y las respuestas que encuentro en torno al mundo en el que vivimos, que es tan complejo y frustrante. Para mí la fotografía no es más que un medio de comunicación que se sitúa por encima de todos los demás por la universalidad de su código. Y también hago fotos porque me gusta.

Federico Ríos Escobar (COL) – Tomo fotografías para entender, es mi modo de libreta de apuntes sobre la que luego, más tarde, quizás en años, puedo volver y reflexionar.

Bruno Morais (BR) – Soy fotógrafo para encontrar otras personas. Saco fotos porque es la manera que encontré de cambiar la realidad que me rodea. Porque a través de la fotografía puedo crear mi propio mundo según mis propios deseos. Saco fotos porque a cada encuentro cambia un poco de mi y del otro.

Joao Paulo Barbosa (BR) – Saco fotos para expresar mi mirada hacia las cosas del mundo que me hacen sentir más vivo. Para compartir mis emociones visuales y mi alegría en explorar y conocer mejor el mundo. Para conectarme y comunicarme con el mundo también por medio de una estética personal. La fotografía es herramienta, terapia y química. Saco fotos porque todo material de registro es historia. Y para ser más feliz.

Nicolás Wormull (CH) – Hago fotos porque de niño me costó mucho entender y superar temas relacionados con el sentido de la vida, la muerte, el paso del tiempo, la separación y la distancia. La fotografía me enseñó a observar e intentar vivir el presente, aun cuando este ”presente” fuera en un recuadro ya del pasado.

Pilo Francis (CH) – Desde muy pequeña me gusta observar cosas, guardo recuerdos muy vívidos en la memoria y que puedo describir con mucho detalle, que color tenían, cual era la luz, como estaban dispuestos los objetos. Desde este afán observador es que viene mi interés por el arte; el dibujo y la pintura fueron amigos cercanos y ya más grande, el cine y la música también. No puedo decir que tuve mucha vida social, no salía tanto a la calle ni tuve muchos amigos, más bien era introvertida y solitaría, por lo que el cine era una gran ventana teletransportadora. Leer tampoco me era muy apasionante, tenía dificultad para concentrarme y también disfrutaba más cuando mamá se sentaba a leerme en voz alta. Mirar era una obsesión, por tanto veía películas sin parar, 1 o 2 diarias…algo que debo de agradecer a la suscripción de cable que teníamos en mi casa, de lo contrario me hubiese quedado con las películas de Hollywood que daban en la tv local, una y otra vez. Creo que desde esa fascinación por el cine, comenzó este amor por en encuadre, los genios del claroscuro de la gran pantalla me conmovían tal y como lo hacían mis pintores favoritos. Esto, más la maravillosa capacidad de la fotografía de enfrascar un momento eternamente en el tiempo, para poder después volver y encontrarlo como un tesoro, han sido mis motivaciones para utilizar una cámara: mirar, coleccionar, atesorar… y poder encontrar lo que me conmueve en mis propias vivencias y las de los demás.

Cecilia Saurí (AR) – Saco fotos porque elegí la fotografía como medio de expresión. Este año empecé a filmar también. Fotografío aún con película (en formato medio 6×6) y filmo en Súper 8. Por lo tanto para mí tanto la fotografía como el video (pero especialmente la fotografía) simbolizan pasado, aún como respuesta estética en el presente. Me interesa dejar a modo de “documento subjetivo” algo de mi contexto cultural y socio-político.

Luján Agusti (AR) – Hace poco escuche a un fotógrafo decir que fotografiar es resolver visualmente nuestro vínculo con el mundo y me sentí muy interpelada. Para mi la fotografía es eso, mi manera de entender el mundo que me rodea.

Manon Riet (FR) – Al estudiar arte, mi relación con la fotografía se sintió diferente al enfoque clásico. A pesar de que la mayoría de mi fotografía es práctica, considero que las fotos son como objetos que testifican a un errante. Estos pueden ser en un entorno natural o urbano. Tomar fotografías es para mí una manera de testificar significativamente el cruce con un entorno, centrándome en pistas ocultas y comunes, sobre las cuales no necesariamente prestamos atención.

Francisco Supervielle (UY) – Saco fotos para tratar de entender mi relación con lo que me rodea. Entender por qué fotografío tal o cual cosa y de qué forma, me permite establecer relaciones que no podría hacer de otra forma. En la distancia que separa lo fotografiado y la fotografía hay un espacio, el más complejo, el menos certero, donde encuentro las razones para trabajar con este medio.

Anabbella Balduvino (UY) – En general no saco fotos, hago fotos. Yo creo que cuando uno resuelve que deja dentro del encuadre o que privilegia en la profundidad de campo, sólo por nombrar dos variables, está haciendo fotos. Ahora bien ¿por qué hago fotos? las hago por que creo que son un aporte imprescindible a la memoria individual y colectiva.

Rodolfo Fuentes (UY) – Hago fotografías como una de las formas que he encontrado de interrogar lo que transcurre. También porque no soy muy buen dibujante. Y porque soy muy curioso.

Federico Estol (UY) – Las fotos que saco son para demostrarme a mi mismo y a los espectadores que existe una realidad que sorprende todavía. Quiero sacudirme todo el tiempo con historias que son como las canciones improvisadas de un payador, realidades fantásticas que van creciendo cada vez que son tocadas alrededor de un fogón.

Armando Sartorotti (UY) – Porque no puedo dejar de mirar. Y las fotos son la consecuencia de esa compulsión.

Tarumán Corrales (UY) – Saco fotos porque me hace bien y aparte de eso me dio la posibilidad de conocer mucha gente. Siempre, antes de saber que era fotógrafo ya lo era…así de simple.

Agradecemos a todos los que participaron en la encuesta.
Foto de cabezal y nota Gabriela Rufener.

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