18 de noviembre, 2017
Actualidad

Exhibiciones: Espacio de Arte Contemporáneo

22 de junio, 2016

David LaChapelle
DIÁLOGOS IMAGINARIOS
POSMODERNIDAD

Las obras de LaChapelle están impregnadas de un poder contemplativo, donde lo sublime, lo místico y lo natural se compaginan en una contemplación de la conducta humana. Al retomar y hacer uso de escenas célebres, el artista explora arquetipos, apropiándose de un fragmento del inconsciente colectivo. En sus creaciones, espacios y situaciones son deconstruidos radicalmente, fragmentados y expuestos al juicio subjetivo del ojo observador. Las preguntas y respuestas sugeridas están inmersas en un simbólico diálogo imaginario, permitiendo al espectador elaborar subjetivamente su argumentación. Obras clásicas, al ser reinterpretadas en un contexto contemporáneo, interactúan con personajes de nuestro tiempo, entrelazados con escenas de destrucción y elementos cotidianos de la cultura popular. Esta combinación se mezcla con paradigmas de carácter clásico, por medio de una sensibilidad de la cultura pop contemporánea, que hace al espectador partícipe del diálogo metafórico entre el presente y un profundo pasado arquetípico, enraizado en la contemporaneidad de las obras propias del artista.

LaChapelle hace uso de extremos opuestos, como la belleza y la desolación. Pone en tela de juicio los valores de una sociedad en decadencia, y al abordar temas como la frivolidad, el exhibicionismo, o las obsesiones, invita a reflexionar sobre situaciones que merecen nuestra atención. El artista busca transmitir su ideal de belleza, sentimiento o pensamiento, mediante la creatividad, en ocasiones, ligado al sentido espiritual. Como creador, visualiza situaciones recreadas en el pasado, asignándoles nuevas interpretaciones con verdadera maestría. Las imágenes facilitan una comprensión más amplia de la experiencia humana. Mientras que las situaciones presentadas por los grandes maestros están basadas en infinidad de temas – desde acontecimientos cotidianos de la vida real, a experiencias religiosas, fantásticas o extraordinarias – en la obra de LaChapelle, todo ello se convierte en parte de la cultura popular contemporánea, y presenta un diálogo entre el pasado y el presente, la vida y la muerte, el sím- bolo y el significado. Su importancia como artista consiste en que, por instinto, entiende y explora este diálogo en sí mismo, al canalizar el inconsciente colectivo de esta época con todo tiempo pasado, e incluso, con un futuro que ya se siente tan definitivo y presente.

En Diálogos imaginarios el artista nos invita a participar en un intercambio entre imágenes de muy diferentes contextos. La lectura a lo largo del circuito expositivo, tiene como objetivo instar a los espectadores a ser parte de la dialéctica existente, y a transitar los caminos de una reflexión honda y personal, que apela a una constante resignificación de nuestra contemporaneidad.
Texto: 212 Productions

Federico Ruiz Santesteban
EL EXTRAÑO CASO DEL JARDINERO

Curaduría Fernando Sicco

La intención del artista/padre de fomentar la fantasía de su jardinero/hijo a través del cultivo de la sensibilidad y el descubrimiento de posibilidades: tal es un primer nivel de implicación del autor en su proyecto, en base al cual hemos trabajado juntos para llevarlo un paso más allá, hacia una propuesta más amplia dirigida al público a modo de instalación, que le lleve a redescubrir también su propia capacidad de asombro y su actitud frente a la magia. El revelado fotográfico en materiales vegetales, sin intervenciones aditivas de ningún tipo, a pura fotosensibilidad, es utilizado por Ruiz para “revelar” simbólicamente una narrativa simple e inocente que apunta a poner de manifiesto el paso del tiempo y que es en sí misma una invitación a jugar. En sus propias palabras: “Se propone un ámbito en el que se presenten una serie acontecimientos que solo podrían ser entendidos como una cuestión de fe. La propuesta se inspira en los relatos de apariciones paganas y en las historias de revelaciones con tintes religiosos. En este marco el espectador se transforma en un peregrino que llega para ser testigo de un hecho fantástico. Un receptor cómplice con la obra, que pacta con la propuesta y que se anima a jugar el juego dejando el cómo y de qué manera en un segundo plano.”

Las exploraciones en base a pigmentos fotosensibles encontrados en la naturaleza, que realizara John Herschel en el siglo XIX (inventor, entre otras cosas, del Cianotipo) fueron inspiradoras para Ruiz, al igual que, más contemporáneamente, los trabajos del dúo artístico británico Ackroyd & Harvey, con sus grandes superficies de pasto reteniendo imágenes en un proceso que acentúa el ca- rácter efímero del arte por la naturaleza misma del soporte vegetal elegido. Otra referencia directa en cuanto a la técnica aplicada es el artista vietnamita Binh Danh, que utilizó la impresión en hojas vegetales para reproducir principalmente fotografías históricas o aludir a elementos bélicos propios del pasado conflictivo del sudeste asiático. En la propuesta de Ruiz no es un pasado doloroso el que retorna en el soporte natural de las hojas, sino una suerte de bitácora de crecimiento personal, fuertemente teñida de aspectos biográficos y afectivos, que se ofrece a la mirada de los espectadores como un sorprendente hallazgo pseudocientífico. Después de todo, en todo jardín pasan muchas más cosas de las que podemos ver.

Texto: F.S.

Luciana Damiani y Sol Prado
FONDO BLANCO, LISO Y UNIFORME

Fondo blanco liso y uniforme es una video instalación que parte del encuentro de las dos artistas durante su estancia en España como inmigrantes. En los videos, Luciana Damiani y Sol Prado leen un diálogo de correos electrónicos intercambiados entre ellas sobre el estado de tránsito en el que habitan mientras ambas emigran de España hacia Latinoamérica, entre octubre del 2015 y mayo del 2016. Durante el intercambio epistolar y la presentación de este proyecto a la convocatoria del EAC, comienzan a haber divergencias sobre cómo abordar la pieza y diferentes posturas al momento de autodenominarse inmigrantes, así como temores a la divulgación de la sutil discusión que mantienen. Este proyecto, aún en progreso, es el intento de sostener un hacer juntas que convive con la paradoja y la intuición de ausencia sumido en el continuo cambio de contexto.
Desde el aspecto performativo, el acto contradictorio de dar voz biográfica a la foto carnet, subjetiviza el cuerpo representado en el documento, complejizando el concepto de identidad y territorio, politizando sus privilegios y detrimentos respecto a otros sujetos, y las imposibilidades pragmáticas que padece para desarrollarse de un modo sustentable en un país extranjero. La extensión temporal de una imagen estática otorga una dimensión cualitativa al tiempo y un desfasado espesor al instante fotográfico. Hay en este gesto de “tomar la palabra” una escucha de la propia voz, y, al mismo tiempo, una escucha autoral de la voz ajena, donde la artista deviene en afectadora y afectada por discurso. Este proyecto encuentra su punto de reunión en el desafío de poder seguir hablando y creando juntas, concibiendo la diferencia como el sostén de alguna identidad latente, en constante trasformación, nunca completa ni transparente.

Texto: L.D. y S.P.
Sonido: Riki Musso
Cámara y edición: Ina López Iluminación: Juan Blanco
LUCIANA DAMIANI. Montevideo, Uruguay, 1982
SOL PRADO. Buenos Aires, Argentina, 1985

Foto de portada/slider: Gabriela Rufener

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